• Carla Lazo | Talento

¿Cómo hablar de tus fortalezas y debilidades en una entrevista de trabajo?


Aunque es imposible predecir cuáles serán las preguntas que te formularán en tu próxima entrevista, tienes la ventaja de saber que ésta, en concreto, cuenta con muchas probabilidades de aparecer. Es una pregunta para la que no resulta fácil improvisar una respuesta. Por ello, es importante que te la prepares siempre.

Pero ¿qué busca saber el entrevistador con esta pregunta?

  • Si tus fortalezas (o tu personalidad) encajan con las habilidades requeridas para el puesto.

  • Si eres consciente y capaz de hablar sobre ti mism@ con confianza.

  • Cómo has superado los obstáculos del pasado.

  • Evaluar tus habilidades de comunicación.

Puede parecer sencillo, pero encontrar el equilibrio para dar una buena sensación al entrevistador requiere de un análisis previo. Evita lo siguiente:

- Dudar, titubear o no contestar (eso pasaría si no te lo preparas).

- Responder con demasiada humildad, subestimando tus habilidades y dando la impresión de ser una persona insegura.

- Remarcar demasiado tus fortalezas transmitiendo arrogancia.

Te enseño cómo identificar tus fortalezas y debilidades para no utilizar tópicos como el de “demasiado perfeccionista” (éste es antiguo como el Sol y suena algo pedante).

Fortalezas:

Según la persona, crear una lista de fortalezas, será una tarea fácil o difícil. Te recomiendo que analices bien la oferta de empleo a la que estás aplicando, ya que ahí encontrarás todas las pistas. Hay fortalezas de distintos tipos, seguro que así se te ocurre alguna:

- Individuales: capacidad de adaptación a los cambios, de innovación, de análisis y resolución, así como tu iniciativa o tu tolerancia al estrés.

- De tareas: si eres capaz de organizarte y planificar, tu atención al detalle y tu orientación a los resultados.

- Sociales: ¿qué tal llevas la cooperación con tus compañeros? ¿Y con tus clientes?

- De gestión: tareas de responsabilidad como gestión de personas, toma de decisiones o estrategia.

Es importante que te prepares también un ejemplo que ilustre cada fortaleza o debilidad. Haz memoria sobre acontecimientos ocurridos en anteriores empleos y evita los ejemplos en ámbitos personales.

Debilidades:

Ahora que ya conoces tus fortalezas, es la hora de enfocar tus debilidades. A la persona que te entrevista le interesa conocer cómo has hecho frente a los obstáculos que te has encontrado en tu pasado profesional. Todas las personas tienen puntos débiles, pero la actitud de querer ponerle solución, mejorar y encajar una crítica, denota si eres un candidato fuerte o débil. Sigue los siguientes consejos:

- Sé honesto, pero selecciona los puntos débiles: haz un análisis de la descripción del puesto de trabajo y selecciona qué fortalezas y debilidades puedes enumerar. Si estás aplicando para una posición en la que es común una alta carga de trabajo, no comentes que gestionas mal el estrés, más bien al contrario. Si estás mintiendo, tal vez tengas que reconsiderar si estás preparad@ para el puesto.

- Acompaña cada punto débil con una solución, que ya deberías estar aplicando para deshacerte de esa debilidad: debes tratar este aspecto con precaución, ya que tienes que ofrecer argumentos sólidos. Trata de reflejar tu voluntariedad y capacidad de superación.

- Como te comentaba más arriba, además de preparar tus debilidades, prepárate un ejemplo de tu pasado profesional en el que ilustres esa debilidad y cómo lo solucionaste y saliste airos@ de ello. Así transmitirás estar preparad@ para la entrevista y para cualquier tipo de situación difícil.


¡Gracias por leerme!

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